El trauma como desarrollo restringido
Cómo la sobrecarga limita la capacidad de seguridad, contacto y vitalidad
Escrito por Dirk Marivoet, fundador de Core Strokes®
Este artículo ofrece una exploración más profunda de cómo Core Strokes® comprende el trauma como un proceso evolutivo y encarnado. Se basa en la perspectiva fundamental expuesta en Core Strokes® Approach & Methods.
Cómo se relaciona Core Strokes® con otros enfoques somáticos del trauma
Muchas personas hoy están familiarizadas con terapias de trauma consolidadas, como EMDR, Somatic Experiencing o el NeuroAffective Relational Model. Estos enfoques han ayudado a miles de personas a procesar experiencias abrumadoras y a reconectarse con sus recursos internos.
Core Strokes® dialoga con estos métodos — y al mismo tiempo adopta una perspectiva diferente.
Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR)
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) trabaja principalmente con recuerdos traumáticos — experiencias pasadas que continúan irrumpiendo en el presente a través de imágenes, emociones o reacciones corporales. Ayuda al cerebro a integrar estos recuerdos para que ya no desencadenen automáticamente sobrecarga, pánico o bloqueo.
EMDR puede ser muy eficaz cuando el malestar está claramente vinculado a eventos y recuerdos específicos que permanecen “atascados” en el sistema nervioso.
Somatic Experiencing (SE)
Somatic Experiencing se centra principalmente en el trauma de choque — experiencias que abruman el sistema nervioso, como accidentes, procedimientos médicos o amenazas repentinas. Ayuda al cuerpo a salir gradualmente de las respuestas de lucha, huida o congelación, para que pueda restablecerse una sensación básica de seguridad.
SE ayuda al cuerpo a:
- calmar la activación excesiva
- completar respuestas de supervivencia interrumpidas
- recuperar una sensación básica de seguridad
Este enfoque puede ser especialmente útil cuando el sistema nervioso permanece atrapado en modo de supervivencia tras eventos abrumadores.
NeuroAffective Relational Model (NARM)
El NeuroAffective Relational Model se centra principalmente en el trauma del desarrollo — el impacto de crecer sin suficiente seguridad, sintonía o apoyo. Ayuda a las personas a comprender cómo los patrones relacionales tempranos moldearon su sentido del yo y apoya la recuperación de la agencia y la conexión en el presente.
NARM ayuda a las personas a:
- comprender cómo las experiencias tempranas moldearon su identidad
- reconectar con la agencia y la capacidad de elección
- trabajar con la vergüenza y los patrones relacionales
Es especialmente útil para dificultades relacionales de larga duración.
Dónde Core Strokes® ofrece una perspectiva diferente
Core Strokes® no pregunta primero:
“¿Es trauma de choque, trauma del desarrollo o un recuerdo traumático?”
En su lugar, pregunta:
“¿Cómo vive esta experiencia en el cuerpo ahora mismo — en la respiración, el tejido, la postura y la relación?”
Core Strokes® parte de una observación sencilla:
nuestra capacidad para vivir, sentir y relacionarnos se desarrolla con el tiempo.
No aprendemos seguridad, conexión, intensidad o descanso de una sola vez — estas capacidades emergen gradualmente, a través de la experiencia vivida.
Cuando el entorno es suficientemente favorable, estas capacidades pueden desplegarse e integrarse. Cuando es abrumador, impredecible o carente de apoyo, el cuerpo se adapta priorizando la supervivencia — y algunas capacidades pueden quedar subdesarrolladas, restringidas o desconectadas.
La respiración refleja este proceso evolutivo. A medida que crecemos, la respiración adopta de forma natural diferentes cualidades que sostienen distintas maneras de estar en el mundo. En algunos momentos, la respiración apoya el enraizamiento y la seguridad. En otros, sostiene la recepción, la exploración, la expresión de intensidad, la entrega o el descanso.
Core Strokes® describe estas cualidades recurrentes como fases de la respiración — no como técnicas, sino como capacidades evolutivas que permanecen disponibles a lo largo de la vida.
Cuando experiencias esenciales son abrumadoras, ausentes o interrumpidas en momentos clave del desarrollo, el acceso a ciertas fases respiratorias se vuelve limitado. Desde esta perspectiva, el trauma no se entiende solo como desregulación o memoria no resuelta, sino como acceso restringido a determinadas formas de respirar, sentir y estar en contacto.
La respiración como organizador del desarrollo
En Core Strokes®, la respiración no es solo algo que regulamos — organiza y expresa cómo vivimos en nuestro cuerpo.
Desde el inicio de la vida, la respiración se desarrolla en estrecha interacción con el entorno, el cuerpo y las relaciones. La forma en que respiramos refleja y moldea cómo de seguros nos sentimos, cuán fácilmente recibimos apoyo, cuán libremente exploramos y cuánta intensidad podemos sostener con presencia. Con el tiempo, estos patrones respiratorios se convierten en formas familiares de habitar el cuerpo.
Por ello, distintas cualidades de la respiración están estrechamente vinculadas a distintas capacidades vitales, algo que se hace evidente cuando observamos cómo la respiración cambia de forma natural en distintas situaciones.
- Cuando la respiración desciende y se ralentiza, el cuerpo suele orientarse hacia la seguridad y el enraizamiento.
- Cuando la respiración se suaviza y se expande, tiende a sostener la recepción de cuidado y contacto.
- Cuando la respiración se vuelve más ligera y móvil, suele acompañar la curiosidad y la acción.
- Cuando la respiración se profundiza y se carga, puede sostener intensidad y vitalidad sin sobrecarga.
- Cuando la respiración se alarga y se libera, suele coincidir con la entrega y el descanso.
La respiración no es una técnica que produzca estos estados.
Es un patrón vivo a través del cual las capacidades evolutivas se expresan, se organizan y se vuelven accesibles en el cuerpo.
Cuando estas cualidades respiratorias son apoyadas por la experiencia, permanecen disponibles y flexibles. Cuando son abrumadas, interrumpidas o ausentes en momentos clave del desarrollo, la respiración puede adaptarse tensándose, colapsando o restringiéndose.
En tales casos, las personas pueden sentirse bloqueadas, abrumadas, desconectadas o incapaces de permanecer presentes en relación — no porque haya “algo mal”, sino porque ciertas formas de respirar y de ser nunca fueron plenamente apoyadas para desarrollarse.
La fascia: cómo la experiencia se encarna
Core Strokes® también trabaja directamente con la fascia — el tejido conectivo que da forma, tono y continuidad al cuerpo.
La fascia se entiende como un lugar donde la experiencia vital se deposita con el tiempo. El estrés temprano, el choque o la falta de apoyo no solo afectan al sistema nervioso — también moldean:
- cuán denso o colapsado se siente el cuerpo
- cuán fácilmente fluyen el movimiento y la respiración
- cuán seguro resulta recibir contacto o cercanía
Al trabajar de forma suave y precisa con las cualidades fasciales, Core Strokes® puede acceder a experiencias que son demasiado tempranas, implícitas o profundamente encarnadas para ser abordadas solo a través de palabras o memoria.
Trabajar con la intensidad — sin forzar ni evitar
Algunos enfoques calman rápidamente la intensidad. Otros la evitan por completo.
Core Strokes® sigue un camino diferente:
ayuda a las personas a aprender a permanecer en contacto mientras la energía aumenta — sin empujar, colapsar ni disociarse.
Esto es especialmente importante para personas que:
- se sienten abrumadas por emociones intensas
- tienen dificultades con la intensidad relacional
- presentan patrones complejos o borderline
- alternan entre colapso y sobreactivación
En Core Strokes®, la intensidad no se trata como un problema que deba eliminarse, sino como una fuerza vital que necesita estructura, ritmo y apoyo relacional para poder vivirse de forma segura y significativa.
Un enfoque relacional y evolutivo
En Core Strokes®, la presencia del terapeuta no es secundaria — forma parte del trabajo.
La respiración, el contacto, el ritmo y la presencia no son herramientas neutrales aplicadas a una persona. Constituyen el entorno relacional en el que la regulación se vuelve posible. Muchas formas de trauma se originan en momentos en los que el apoyo, la sintonía o el contacto estaban ausentes o resultaban abrumadores. Por ello, la regulación no ocurre solo dentro de una persona — emerge entre cuerpos, a través de ritmo compartido, pacing y presencia.
En lugar de seguir un protocolo fijo, el trabajo se despliega momento a momento. El terapeuta escucha continuamente cómo responde el sistema de la persona y se adapta en consecuencia, guiado por:
- la calidad y el ritmo de la respiración
- la capacidad de respuesta del tejido
- señales relacionales como cercanía, distancia o vacilación
- la disposición evolutiva de la persona en ese momento
Esto permite que el trabajo sea a la vez seguro y vivo — apoyando el crecimiento sin forzar, y el contacto sin sobrecarga.
En resumen
- EMDR ayuda a integrar recuerdos traumáticos para que el pasado ya no domine el presente.
- SE ayuda a restaurar una seguridad básica del sistema nervioso tras el choque.
- NARM ayuda a comprender cómo las heridas relacionales tempranas han moldeado la identidad, la agencia y la conexión.
- Core Strokes® se basa en estas perspectivas trabajando con cómo la seguridad, la relación y la vitalidad se organizan evolutivamente en el cuerpo — a través de la respiración, la fascia y la presencia relacional como un proceso continuo.
Core Strokes® no es una técnica.
Es un mapa evolutivo de la regulación encarnada, que apoya a las personas a recuperar todo el espectro de respiración, sentir, conexión y descanso que hace posible una vida vivida.
Desde aquí puedes explorar los itinerarios de formación de Core Strokes®, leer más sobre las fases de la respiración o descubrir cómo los profesionales trabajan con este enfoque en la práctica.
❓ Preguntas frecuentes
Core Strokes® no es solo un método para aprender, sino un campo al que se entra—un campo que continúa desplegándose a través de la práctica, la relación y la experiencia corporal vivida.